Hemos creado un espacio en cada Campus para que entre semana puedas vivir
la oración en comunidad.
Ya sea que estés dando los primeros pasos en tu relación con Dios o lleves
años en tu caminar de fe, todos podemos ser parte.
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Oración y Ayuno
Buscamos intencionalmente a Dios en oración y ayuno, dejando de lado ciertos alimentos durante el día (total o parcialmente). Más que una simple renuncia, es un gesto de entrega y conexión profunda con Dios, y cerramos el día de ayuno juntos como comunidad.
Dónde y cuándo participar
Martes
1|8|15
Presencial
Campus Ciudad 18 — 21hs
Miércoles
2|9|16
Presencial
Campus UCO 18 — 21hs
Jueves+
Jueves de Septiembre
31017
Oración y Adoración
Un espacio donde vivimos la oración en comunidad y le respondemos a Dios en adoración juntos, rindiendo nuestras vidas y reconociéndolo por sobre todas las cosas.
Dónde participar
Campus CiudadPresencial18 — 21hs
Campus OnlinePor Zoom20 — 21hs
Vivos de oración · entre semana
Ora Primero
Empezá el día conectado. Nos juntamos por Zoom para orar antes de arrancar la rutina.
Lun · Mié · Vie
6:30—7:00
de la mañana
Vía
Zoom
Una guía para cada día
Guía de Oración
Tocá cada día para abrir la cita bíblica, los motivos de oración y una breve reflexión.
Semana 1
Día 1–7
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Versículo guía
“El corazón me dice: «¡Busca su rostro!» Y yo, SEÑOR, tu rostro busco.”
Salmo 27:8
Oramos
Encontrarnos con JesúsQue en estos 21 días podamos buscar a Jesús de todo corazón y encontrarnos con Él.
Escuchar Su vozQue podamos aquietar nuestro corazón para escuchar Su voz y recibir Su dirección.
Una iglesia transformadaQue estos 21 días traigan renovación, unidad, fe y vidas transformadas.
Reflexión
David no buscaba solo una respuesta de Dios, sino a Dios mismo. Si nuestro corazón se deleita en Él y su presencia es nuestro mayor tesoro, entonces buscar a Dios siempre será nuestra prioridad.
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Versículo guía
“Oh Dios, tú eres mi Dios; yo te busco intensamente. Mi alma tiene sed de ti; todo mi ser te anhela.”
Salmo 63:1
Oramos
Por sed genuina de su presencia
Por disciplina en la oración
Por los que recién empiezan
Reflexión
Tener hambre por Dios es descubrir que nuestros deseos apuntan más allá de todo lo que este mundo puede ofrecernos. Fuimos hechos para Dios y solo Él puede satisfacer la necesidad más profunda de nuestro corazón.
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Versículo guía
“Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.”
Salmos 139:23-24
Oramos
Un corazón transparente delante de Dios
Renunciar a nuestros propios caminos
Un corazón transparente delante de Dios
Reflexión
El Salmo 139 nos recuerda que no hay rincón de nuestra vida que Dios no conozca profundamente. Pedirle que nos examine no es someternos ante Su examen, es más bien soltar el control y permitir que Su gracia nos transforme. A veces intentamos esconder nuestras luchas, temores o debilidades, pero Su mirada no es de condenación, sino de amor inagotable. Permitir que Él nos examine es el primer paso para ser transformados y caminar alineados a Su propósito.
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Versículo guía
“Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia.”
Salmos 46:1
Oramos
Confianza en la tormenta
Fortaleza en la debilidad
Una iglesia sostenida en Su paz
Reflexión
En medio de las tormentas y los momentos de incertidumbre, tendemos a buscar refugio en nuestras propias fuerzas o recursos. Este salmo nos recuerda que Dios es nuestro verdadero refugio y una ayuda que nunca falla. Descansar en Él nos da la paz para atravesar cualquier prueba.
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Versículo guía
“Alabaré al Señor en todo tiempo; a cada momento pronunciaré sus alabanzas.Vengan, hablemos de las grandezas del Señor; exaltemos juntos su nombre.”
Salmos 34:1,3
Oramos
Un estilo de vida de alabanza
Crecer en una adoración genuina
Las experiencias de fin de semana
Reflexión
La verdadera adoración no depende de nuestras circunstancias, sino de quién es Dios. Cuando decidimos bendecir al Señor en todo tiempo, nuestra perspectiva cambia y la queja se transforma en gratitud. Exaltar Su nombre juntos nos une como iglesia y llena nuestra atmósfera de Su presencia.
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Versículo guía
“El Señor cumplirá su propósito en mí. Tu amor fiel, oh Señor, perdura para siempre; ¡no abandones las obras de tus manos!.”
Salmo 138:8
Oramos
Enfoque en nuestro el llamadoQue podamos escuchar con nitidez la voz de Dios y enfocarnos con valentía en el propósito y la misión que Él tiene para cada uno de nosotros.
Rendición totalQue podamos ceder el control de nuestras agendas, nuestros planes y nuestras comodidades, para entregarle el centro de nuestra vida a Dios sin reservas.
Oramos por la ciudadQue nuestra entrega y nuestro llamado impacten con fuerza nuestra ciudad, para que más personas conozcan el amor y el propósito de Dios a través de nuestra iglesia.
Reflexión
Cuando descubrimos que el propósito de Dios para nuestras vidas es el mejor camino que podemos transitar, la rendición deja de ser un peso y se convierte en un deleite. Decirle “hágase tu voluntad” es alinear nuestra vida con el diseño perfecto del Padre. Entregar nuestra vida a Su propósito significa confiar en que Su plan es perfecto y que Él nos capacita para cumplirlo.
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Versículo guía
“¡No me apartes de tu presencia, ni quites de mí tu santo espíritu! ¡Devuélveme el gozo de tu salvación! ¡Dame un espíritu dispuesto a obedecerte!.”
Salmo 51:11-12
Oramos
Seamos llenos del Espíritu SantoQue cada día busquemos su Espíritu, siendo equipados por su presencia, reconociendo que no podemos avanzar ni cumplir Su tarea sin depender por completo de Él.
Reflejar los frutos del EspírituQue el carácter de Jesús se forme en nosotros, mostrando los frutos del Espíritu Santo día a día para que Su amor y Su verdad sean conocidos a través de nuestra propia vida.
Oramos por la ciudadQue el poder del Espíritu Santo se manifieste con fuerza en nuestra ciudad a través de milagros, sanidades y señales extraordinarias que apunten directamente a Jesús y transformen historias.
Reflexión
David sabía que no podía lograr nada verdadero para Dios sin la llenura del Espíritu Santo, por eso clamó: ¡No quites de mí tu Santo Espíritu!. Entender que no podemos cumplir el propósito de Dios con nuestras propias fuerzas, es el secreto de una vida que alcanza el diseño y destino que el cielo pensó. Su voluntad no se trata de hazañas humanas, sino de reconocer nuestra necesidad de Su presencia, permitiendo que Él nos llene y nos equipe con poder para hacer la tarea que nos encomendó.
Semana 2
Día 8–14
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Versículo guía
“Protege mi vida y sálvame; no permitas que sea yo avergonzado, porque en ti confío. Que la integridad y la rectitud me protejan, porque en ti he puesto mi esperanza.”
Salmo 25:20-21
Oramos
Vivir en integridad y rectitudQue el Señor examine nuestro corazón y nos dé la fortaleza para mantenernos firmes en la verdad, reflejando Su carácter en cada decisión diaria.
La cobertura y protección de Dios1. Que Su defensa nos guarde de todo peligro y confusión, sabiendo que Él respalda a quienes deciden caminar con rectitud delante de Su presencia.
Oramos por la ciudadQue quienes lideran nuestra ciudad y las instituciones sean transformadas por la verdad y la justicia, que con honestidad busquen el bienestar común.
Reflexión
La protección de Dios y nuestra integridad caminan de la mano. David entendía que vivir con rectitud y principios firmes no es solo una cuestión de buena conducta, sino un escudo que Dios respalda. Cuando decidimos caminar en integridad, nos alineamos con el carácter de Dios y abrimos la puerta para que Su cobertura y Su defensa nos guíen en medio de cualquier desafío.
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Versículo guía
“El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes pastos me hace descansar. Junto a tranquilas aguas me conduce.”
Salmo 23:1-2
Oramos
Confianza en la provisión diariaQue podamos descansar en el cuidado de Dios, reconociendo que Él tiene en cuenta cada una de nuestras necesidades y provee con fidelidad en el momento preciso.
Oramos por los necesitados y sin trabajoQue el Dios proveedor extienda Su mano sobre quienes hoy atraviesan escasez, falta de empleo o momentos difíciles, abriendo puertas de sustento y nuevas oportunidades.
Oramos por la ciudadQue como iglesia seamos instrumentos de Jesús en nuestra ciudad, compartiendo lo que tenemos y llevando esperanza práctica a los que más lo necesitan.
Reflexión
Dios conoce con precisión cada una de nuestras necesidades antes de que se las pidamos. Su rol de Pastor no se limita a guiarnos, sino también a sostenernos en lo práctico de cada día. Confiar en Su provisión nos saca de la ansiedad y nos recuerda que Su cuidado es constante, real y abarca cada área de nuestra vida.
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Versículo guía
“Los hijos son una herencia del Señor; los frutos del vientre son una recompensa.”
Salmo 127:3
Oramos
Fortaleza y unidad en los hogaresQue Dios fortalezca los vínculos familiares, sanando heridas, mejorando la comunicación y guiando a padres e hijos a vivir en paz y amor genuino.
Fe audaz para las nuevas generacionesQue podamos transmitir con el ejemplo una fe activa a nuestros hijos y jóvenes, equipándolos para que alcancen el propósito que Dios tiene para sus vidas.
Los niños, adolescentes y jóvenesQue crezcan apegados a la palabra de Dios, con firmeza en sus convicciones y con un profundo sentido de propósito en medio de los desafíos que enfrentan hoy.
Reflexión
Construir una familia y dejar un legado de fe no ocurre por accidente, sino por las elecciones intencionales de cada día. La estabilidad de nuestro hogar y el futuro de las próximas generaciones dependen de poner a Dios en el centro. Cuando alineamos nuestros vínculos bajo Su dirección, cada casa se convierte en un lugar de refugio, consagración y propósito.
Semana 3
Día 15–21
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Buscar · Orar · Ayunar
¿Qué es el ayuno?
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Ayunar es apartar de forma voluntaria algo que nos alimenta — generalmente la comida —
durante un tiempo, para buscar a Dios con mayor intensidad. No es una dieta ni un castigo:
es una manera de decirle a Dios que lo queremos a Él más que a cualquier otra cosa.
Cuando dejamos de lado lo que nos sostiene, creamos espacio para depender de Dios y escuchar
su voz. El hambre física nos recuerda, a lo largo del día, nuestra hambre espiritual. Y para
que ese espacio quede realmente libre, el ayuno tiene que ser completo: no alcanza con soltar
la comida si llenamos ese mismo lugar con lo primero que tenemos a mano.
Ayuno de un día
No comer desde la mañana hasta la noche, bebiendo agua.
Ayuno parcial
Dejar una comida o un tipo de alimento durante el día.
Elegí la forma que puedas sostener con constancia. Si tenés alguna condición de salud,
consultá con un profesional antes de ayunar.
[CONFIRMAR recomendación pastoral]
Estamos para orar con vos
Dejá tu pedido de oración
Elegí una categoría, contanos tu motivo y nuestro equipo va a estar orando por vos
durante estos 21 días.
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Que en estos 21 días puedas conectar tu corazón con el corazón de Dios,
que está esperándonos cada día para encontrarse con nosotros.